El Plan de Acción de Economía Circular 2021-2025 de Castilla-La Mancha recoge, en su eje de Gobernanza, acciones de impulso a la creación de polígonos industriales circulares, que surgen de la necesidad de apostar por un modelo de producción más sostenible y por la circularidad de recursos materiales para incrementar la productividad material de la industria, para reducir impactos significativos asociados a vertidos, así como emisiones de CO2, consumo de energía y ocupación de espacio natural entre otros.
En el marco de esta actuación, la Dirección General de Economía Circular promovió la declaración del polígono industrial de Romica, en Albacete, como polígono industrial circular, mediante la implicación de los distintos agentes del territorio y el desarrollo de estrategias de simbiosis industrial orientadas a optimizar el uso de recursos y minimizar la generación de residuos. Esta experiencia se ha consolidado como un proyecto de referencia en Castilla-La Mancha, contribuyendo a la atracción de nuevas inversiones vinculadas a la economía circular, entre las que destaca la planta de reciclaje de Repetco Innovations, puesta en marcha en 2023.
En octubre de 2025 el Gobierno de Castilla-La Mancha firma el convenio con la Asociación Regional de Zonas Industriales de Castilla-La Mancha (ZINCAMAN), para desarrollar el Observatorio de Circularidad de Áreas Industriales, concebido como una herramienta para diagnosticar el grado de circularidad de los polígonos industriales de la región e identificar oportunidades de mejora mediante estrategias de simbiosis industrial. El proyecto contempla la elaboración de un mapeo de las áreas industriales, la realización de diagnósticos sobre la gestión de recursos y residuos, la celebración de mesas de trabajo con empresas y entidades locales, así como la elaboración de planes de acción específicos para impulsar iniciativas de economía circular adaptadas a cada entorno industrial.
Asimismo, el convenio prevé la identificación de empresas interesadas en desarrollar experiencias demostrativas y la ejecución de pruebas piloto que permitan validar modelos de colaboración para el aprovechamiento de subproductos, el uso compartido de recursos e infraestructuras y la optimización de los flujos de materiales entre empresas ubicadas en un mismo polígono industrial. Estas actuaciones tienen como finalidad generar experiencias reales, medibles y replicables que puedan extenderse posteriormente al conjunto de las áreas industriales de Castilla-La Mancha.
A través de este Observatorio se pretende, además, crear una base de conocimiento regional sobre circularidad industrial, monitorizar los resultados obtenidos mediante indicadores específicos y difundir buenas prácticas que contribuyan a la reducción de residuos, al incremento de la eficiencia en el uso de recursos y a la mejora de la competitividad y sostenibilidad de los polígonos industriales de la región.
El convenio contempla un importe total de 150.000 euros para el desarrollo de estos objetivos en los próximos tres años.
En abril de 2026 en el marco de la II Convención Nacional de Innovación en Áreas Industriales bajo el lema “Transformando residuos en recursos” tiene lugar la presentación del Observatorio.